Descubren al primer gigante de los océanos, del tamaño de un autobús articulado

Madrid
Actualizado:

Guardar

Las ballenas son las criaturas más grandes de la Tierra, pero otros gigantes surcaron antes los mares. Un equipo internacional de investigadores ha descubierto en las montañas de Nevada (EE.UU.) los restos del que parece ser el primero de ellos. Un ictiosaurio, un reptil nadador, de hace 244 millones de años que alcanzaba unos 18 metros de longitud, tanto como un autobús articulado, rivalizando en tamaño con algunas de las ballenas modernas más grandes. Solo su cráneo, que pudo ser recuperado en muy buen estado de conservación, era tan grande como un piano.

Los ictiosaurios estuvieron entre los primeros vertebrados en invadir los océanos después de la extinción masiva del Pérmico-Triásico hace 252 millones de años, que causó la

 desaparición de tres cuartas partes de todas las especies terrestres y alrededor del 95% de todas las del océano. Estos animales, sin embargo, persistieron durante la mayor parte del Mesozoico, hasta hace unos 90 millones de años cuando desaparecieron probablemente por el cambio climático.

A pesar de ser muy temprana, la nueva especie (Cymbospondylus youngorum), descrita en la revista ‘
Science
‘, ya era excepcionalmente grande. Para los investigadores, lo más interesante es que evolucionó solo unos 2,5 millones de años después de la aparición de Cartorhynchus, el pariente más antiguo de los ictiosaurios, hallado en China, que no era más grande que un ordenador portátil. Por lo tanto, la historia evolutiva temprana de los ictiosaurios parece mostrar un rápido aumento del gigantismo, con C. youngorum como el vertebrado más grande de su tiempo, ya sea en mar o en tierra.

Mientras a las ballenas les llevó alrededor del 90% de sus 55 millones de años de historia evolucionar hasta convertirse en los gigantes oceánicos que conocemos hoy, los ictiosaurios evolucionaron a tamaños similares en el primer 1% de sus 150 millones de años de historia. La velocidad del gigantismo de los ictiosaurios podría ser incomparable entre los vertebrados marinos.

Lección en el antropoceno

Los hallazgos sugieren que las redes alimenticias marinas del Triásico podían sustentar criaturas tan masivas, a pesar de la ausencia de muchas especies tras la extinción del Pérmico. Con seguridad, los cadáveres de ictiosaurios hundidos sirvieron como sustrato para las comunidades del fondo marino en la forma en que lo hacen las ballenas hoy en día.

«La historia de los ictiosaurios nos dice que los gigantes oceánicos no son características garantizadas de los ecosistemas marinos, lo cual es una valiosa lección para todos nosotros en el Antropoceno», escriben Lene Delsett y Nicholas Pyenson en un artículo que acompaña al estudio en ‘
Science
‘, «especialmente si queremos mantener la presencia de los gigantes oceánicos supervivientes entre nosotros que contribuyen a nuestro propio bienestar».

Ver los
comentarios

Agregue un comentario