UE insta a Argelia a restablecer tratado de amistad con España

friendship treaty with Spain

BARCELONA, España (AP) — La Unión Europea instó el jueves a Argelia a revertir su decisión un día después de que el país del norte de África, rico en gas, ordenara la suspensión de un tratado de amistad de dos décadas con España.

La medida fue la más reciente de Argelia para aumentar la presión sobre Madrid después de que el gobierno de España cambiara su política de larga data con respecto al territorio en disputa del Sáhara Occidental, cuyo movimiento de independencia de Marruecos cuenta con el apoyo de su rival Argelia.

Argelia retiró a su embajador en España en marzo después de que Madrid se manifestara en apoyo de las pretensiones de Marruecos de mantener el Sáhara Occidental bajo su dominio.

España fue la antigua potencia colonial en el Sáhara Occidental hasta que fue anexada por Marruecos en 1975. Desde entonces, Argelia y el vecino Marruecos han tenido lazos tensos por el destino del Sáhara Occidental, en un momento librando una guerra en el desierto.

El giro ahora abiertamente hostil de Argelia contra un miembro del bloque de 27 países de la UE se produce mientras España y el resto del continente se esfuerzan por encontrar alternativas a las importaciones de energía rusas en represalia por su invasión de Ucrania.

La portavoz de la Comisión Europea, Nabila Massrali, dijo a los periodistas el jueves que la decisión es “profundamente preocupante y, por lo tanto, pedimos a las autoridades argelinas que revisen su decisión”.

“Argelia es un socio importante de la Unión Europea en la (región) del Mediterráneo y un actor clave para la estabilidad regional”, dijo Massrali. “Estamos evaluando el impacto de la decisión, y las soluciones deben buscarse a través del diálogo y la vía diplomática.

“Esperamos que Argelia revierta su decisión y trabaje con España para superar el desacuerdo actual”.

El verdadero impacto de la medida diplomática aún está por verse, aunque, según se informa, Argelia ordenó a su banco nacional que deje de facilitar los pagos con España, lo que podría interrumpir el comercio.

El gobierno español se movió rápidamente para disipar los temores de que el importante suministro de gas natural de Argelia que bombea y envía a través del Mediterráneo podría estar en peligro.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Albares, dijo que hasta el momento ninguna empresa española que trabaje con Argelia ha informado de “inconvenientes”.

Y, añadió, “lo que nos dicen las gasistas es que la decisión no ha supuesto ninguna dificultad”.

Sonatrach de Argelia fue el principal proveedor de gas natural de España el año pasado con más del 40% de sus importaciones. Coincidiendo con el desgaste de las relaciones con Argelia, España ha pivotado desde entonces hacia Estados Unidos, que se ha convertido en los últimos meses en su principal proveedor de gas por delante de Argelia.

Argelia, cuya frágil economía depende en gran medida de sus exportaciones de energía, firmó un nuevo acuerdo con Italia en abril para aumentar el flujo de gas a través del gasoducto que conecta a los dos países.

España importa grandes cantidades de fertilizantes además de gas de Argelia, mientras que las empresas españolas envían principalmente aceite de soja y productos cárnicos al otro lado.

Mientras miles de inmigrantes de África parten cada año de las costas de Marruecos hacia España, Argelia también juega un papel importante en el control de la migración no autorizada desde sus costas.

España, Marruecos y Argelia se han visto atrapados en un tira y afloja diplomático a tres bandas por el Sáhara Occidental durante el último año.

Los problemas comenzaron cuando España permitió que el líder del movimiento separatista del Sáhara Occidental ingresara a España para recibir tratamiento por COVID-19 en mayo de 2020. Marruecos respondió retirando sus controles fronterizos alrededor del enclave español de Ceuta en el norte de África, que rápidamente se vio abrumado por miles de migrantes, incluidos muchos jóvenes marroquíes.

Las relaciones entre Madrid y Rabat solo se normalizaron después de que el primer ministro español, Pedro Sánchez, tomara la impopular decisión en casa de respaldar el plan de Marruecos para mantener el Sáhara Occidental bajo su control como un área autónoma.

Pero eso, a su vez, ha alejado a Argel.

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